LA SUPERVISIÓN ES LA POSIBILIDAD
de observar el propio papel manteniendo un distanciamiento emocional. Para reflexionar sobre las situaciones de trabajo. Para determinar el propio punto de vista y encontrar posibilidades resolutivas, por ejemplo, algunos puntos oscuros, conflictos dentro del equipo o limitaciones estructurales que restringen el rendimiento personal y las alegrías en el trabajo.

Como no formo parte del sistema, observo desde afuera la problemática junto al cliente. De ahí proviene el concepto “la supervisión panorámica”. Observando los acontecimientos desde la distancia y al mismo tiempo participando, es posible individualizar nuevas perspectivas, descubrir nuevos espacios de configuración y consecuentemente la satisfacción de poder favorecer la capacidad de comunicación y la seguridad de las acciones realizadas en el trabajo cotidiano.

En calidad de supervisor, soy capaz de considerar cada detalle, incluso hasta el análisis de los aspectos colaterales que son fundamentales, ya que a menudo abren posibilidades sorprendentes que habrían permanecido ocultas al abordar directamente el problema.
